En un hogar, los electrodomésticos y la iluminación son los responsables de gran parte del consumo eléctrico, por lo que elegir aparatos eficientes es clave para reducir la factura de la luz y el impacto ambiental. Para ello, todos los aparatos muestran una etiqueta de eficiencia energética, que indica de manera objetiva cuánta energía consumen y cómo se comparan con otros modelos.
Desde marzo de 2021, las etiquetas tienen un nuevo formato que facilita su lectura y comparación. Una de las novedades más importantes es que la calificación A se reserva para aparatos futuros que sean significativamente más eficientes que los actuales, lo que significa que un electrodoméstico A que veas hoy es realmente muy eficiente. Además, cada etiqueta incluye un código QR que permite acceder a toda la información técnica del aparato sin necesidad de buscar manuales o etiquetas físicas.
Las calificaciones de eficiencia se calculan considerando un uso promedio de la vivienda a nivel nacional, por lo que es recomendable tener en cuenta cómo se va a usar cada aparato para elegir el más adecuado. La etiqueta energética se convierte así en una herramienta clave para tomar decisiones informadas y sostenibles al comprar electrodomésticos.